Bautizo de Magín en San José Oriol. En la capilla lateral, el celebrante, don Benito Badrinas, a petición de mi madre, los jefes, y María Gloria y yo, hermanos y, a la vez, padrinos de la criatura. Nadie más. Después de estos meses de una incertidumbre que no hemos querido aceptar, de verle casi todos los días a través de los cristales de la sala y de la incubadora, hoy nadie ha pensado que esto fuera una fiesta. Hemos estado serios y solemnes, viviendo con alegría contenida la unidad de nuestro entorno más íntimo. Creo que, efectivamente, sólo nosotros podíamos entender lo que todo esto significa.