Leo en la página 15 de La Vanguardia Española de hoy a Julián Marías en un artículo titulado, con resonancia machadiana, El mañana no escrito: Quisiera auscultar a España, sentir bajo su piel lo que está latente, lo que está latiendo. Tengo la impresión de que casi nada de lo que se dice públicamente responde a la realidad subterránea y efectiva.