Me escapo con Xavier Molins de la larga sesión de la Conferencia sobre España en Europa del Movimiento Europeo, que se celebra en el Hotel Convención, para visitar a las 17:00 horas a Pepe Araujo en el Ministerio de Cultura, en el Paseo de la Castellana. El edificio está, prácticamente, en penumbra y al final de un larguísimo pasillo, una luz. Cuando la alcanzamos, en efecto, es él. Nuestro profesor convertido en subdirector general de juventud del Gobierno de la UCD, demostrando, en solitario, que es posible ser funcionario y trabajar por la tarde. Hablamos de todo lo divino y de lo humano, de la dirección general, y de las fórmulas de ayuda a los proyectos del Moviment de Crítica Radical. Pero, sobre todo, charlamos de las ilusiones que nos mueven.