A las 13:00 horas, acto de descubrimiento del cuadro de mi predecesor en la Escuela, Dr. Joaquín Fernandez, pintado por Adelina Gaeta. Una cosa así hay que revestirla de una cierta solemnidad, no se puede colgar un cuadro en la pared y ya está. A Adelina y a Joaquín les ha sorprendido, pero les ha gustado. Skullion daba vueltas por allí con aire enigmático.

A las 14:30, almuerzo con Fernando Casado, decano de la Facultad de Económicas, en el Sal i Pebre. Antonio Verdú, amigo de ambos, se ha propuesto poner fin a la tradición de malas relaciones entre los jefes de las dos casas vecinas. Creo que, en efecto, nos hemos reunido más por complacer a Antonio que por otra cosa, pero la experiencia ha valido la pena. Nos hemos caído bien, compartimos una cierta visión del mundo, creo que podremos confiar el uno en el otro; pero ya me ha advertido que difícilmente nos pondremos de acuerdo sobre una mejora del estatuto institucional de la Escuela.