Le escribo a […] sobre mi preocupación, porque creo que es una de las pocas personas con la capacidad de entenderme y con las ganas de escucharme:

Dentro de unas horas me voy a enfrentar, bueno, voy a hacer un discurso, a los 135 trabajadores de los EFC de la UB, que son la suma de Les Heures y la UBV. Para no haber querido ser nunca empresario, no está mal. Tengo un cierto miedo escénico, entre otras cosas, porque entre los asistentes no hay ningún profesor. Mi idea es convertir los EFC en un centro más de la UB, en un Instituto o en una Escuela de Postgrado que utilice entidades instrumentales, pero que sea una unidad orgánica de la UB. En definitiva, que aparezca en el elenco de nuestros centros y no en la galaxia del grupo.

Para ser un centro universitario normal lo primero que he de hacer es superar la anomalía de que en la asamblea de hoy de lo que quiero que sea una Escuela de la UB no vaya a haber profesores. En septiembre, utilizaré la teoría de la que habíamos hablado de la adscripción primaria y secundaria.

Te adjunto el organigrama que voy a explicar y que es el resultado …