Leo en EL PAÍS que los militares de la UMD reciben la Cruz del Mérito Militar y que la ministra Carme Chacón recuerda a Julio Busquets. Busquets fue, además de un buen amigo, de su juventud compartida en La Floresta, de mi madre y más tarde compañero de escaño de mi padre, aunque en bancadas distintas, pero no enfrentadas, un referente imprescindible de Sociología militar. Me alegro mucho de que este país nuestro, de suyo desagradecido, haya sido capaz de honrar la valentía de la desobediencia ante las leyes injustas.

El acatamiento de las leyes es el fundamento de la civilización y de la paz, pero la desobediencia de las leyes o de las órdenes injustas es el complemento imprescindible de la preeminencia del Derecho sobre la barbarie, en la medida en que es el único remedio para evitar que, en determinadas ocasiones, la barbarie se travista de Derecho.