“El Mediterráneo como espacio jurídico compartido” es el tema del plenario, cuyo acto solemne central se celebra a mediodía en el salón de actos del Colegio de Abogados de Barcelona. Pedro Yúfera abre la puerta y Senén Florensa demuestra su preparación, su habilidad diplomática y su don de gentes (no le conozco y soy sincero al expresar esta opinión) al tratar las relaciones hispano-marroquíes, desde la fuerza creadora del consenso nacido del Derecho. Algunas ideas – fuerza cogidas a vuelapluma: Estatuto avanzado de Marruecos, integración euro-mediterránea, armonización jurídica, hoy es el momento del Derecho, intercambios universitarios… Se refiere al papel relevante de Marruecos ante la modernización de las instituciones, de la creación de una democracia representativa, como resultado de la demanda social existente.

Una mesa de trabajo ha congregado esta mañana a las universidades Ramon Llull, Rovira i Virgili, Abdelmalek Essaadi i Mohamed V Agdal. El relator: Santiago J. Castellà Surribas. Me alegro del papel de liderazgo que Santi ejerce en este Foro y lamento no haber podido asistir a los trabajos de esta mesa que lleva el ilustrativo título de diplomacia universitaria: una aportación al diálogo hispano-marroquí… La diplomacia universitaria y la diplomacia de las academias científicas -uno de los frentes en el que destaca la de Ciencias Económicas y Financieras, presidida por Jaume Gil Aluja- constituyen, como vengo defendiendo desde hace años, dos instrumentos privilegiados de acercamiento y de intersección entre los pueblos.

Montserrat Ballarín, amiga y compañera, que sabe estar donde se debe estar: Un número relevante de los ciudadanos de Barcelona es de origen marroquí. Impecable. Mohamed Naciri, ministro de Justicia, mucho más que esperanzador en tantos sentidos.