Cuando un manto de silencio ha cubierto, y va a cubrir más todavía, las asambleas de las plazas, publico aquí un documento aprobado en Sol, no por coincidencia con las soluciones propuestas, aunque me adhiero a algunas de ellas, sobre todo a la de la supresión del Senado (o a su transformación en una Cámara de no más de 50 senadores, elegidos por sufragio universal), sino por solidaridad con los razonables interrogantes planteados y por el trasfondo de indignación que se adivina en su contenido:

 Sol