Ayer a las ocho de la noche en el Teatro Romea de Barcelona tuvimos la ocasión de asistir a una entrañable velada

Entrañable por tres motivos. Uno por el carácter de la  misma música de los Hermanos Masones W.A. Mozart y J. Haydn que tanto inspira a los miembros de la Orden, ya que la primera parte  del concierto consistió en piezas que fueron compuestas especialmente para ser interpretadas durante las Tenidas masónicas. Todo un conjunto de cantatas interpretadas por solistas y, alternativamente, por voces masculinas o femeninas que acabaron fusionándose en un coro mixto. En la segunda parte escuchamos piezas que recreaban el universo masónico mediante  una selección de fragmentos de La Flauta Mágica, de Mozart, y de La Creación, de Haydn.

Un segundo motivo entrañable: la filantropía. Los beneficios del concierto irán íntegramente a Punt de Referència, ONG que trabaja para dar cobijo y estudios a jóvenes extutelados, acompañándolos hasta su emancipación después de salir de centros de menores dónde han estado bajo la tutela de Dirección general de Atención a la Infancia y la Adolescencia de la Generalitat de Cataluña.
Y el tercer motivo. El disfrute de la interpretación. La coral –Coralberdi- compuesta por 45 voces masculinas y femeninas, especialmente creada para producir este concierto, consiguió en ciertos momentos la excelencia, y qué decir de Pep Ferrer, Albert Castells, Lluc Bosque, Marcel Schwicteberg y de forma especial la magnífica interpretación de nuestra querida soprano Begoña Alberdialma mater de “La Música de las Luces” que –sin duda- nos hizo vibrar en nuestras butacas. Por cierto, la asistencia todo un éxito.
Los masones y masonas y los amigos y amigas de la buena música tenemos un motivo para estar agradecidos a esta gran iniciativa del Supremo Consejo Masónico de España con motivo de su bicentenario.
Una crónica de EL MASÓN APRENDIZ