En un tema de gran complejidad, de naturaleza tributaria, me cuenta el Abogado de la defensa los esfuerzos que ha hecho por persuadir a la Sala de la corrección de su tesis. En el trámite de conclusiones, el Abogado del Estado se limita a dar “por reproducidas todas las alegaciones de mi escrito de contestación a la demanda, sin tener que formular ninguna otra manifestación, toda vez que el litigio se plantea en los mismos términos que en la fecha de ser evacuado aquel trámite”. Se trata de un impreso en el que se perciben como añadidos el número de referencia y la fecha. Sólo por este desacato, y por esta falta de consideración a la adversa, la Sala debería dictar sentencia en contra de la Administración del Estado, cuyo Abogado la sirve con tanto celo profesional.