En una reunión empresarial de esta mañana, un ilustre directivo nos explica la situación financiera de las grandes compañías caracterizada por la táctica de marear la perdiz. Como estás cosas sólo se pueden mencionar en inglés, al fenómeno lo llamaremos btb (beat the bushes), con perdón. El btb es la reacción de las muy grandes empresas al cambio de las condiciones del mercado, derivado de las evaluaciones de la prima de riesgo realizadas por las agencias de rating, que han alterado unas previsiones de financiación del euríbor +1, situándolas en euríbor + 5. Como esto último es impracticable, la alternativa es retrasar los pagos a proveedores con una amplia panoplia de excusas y explicaciones. Esto último es el btb. Mientras tanto, los eslabones más débiles sufren lo indecible y muchos de ellos, simplemente, fenecen. Qui prodest? ¿A quién beneficia la actividad de las agencias de rating norteamericanas? ¿Y si Europa se tomara en serio a sí misma y dejara de exhibir esta alarmante debilidad?