Leo en EL PAÍS: La necesidad de garantizar la seguridad jurídica de las inversiones extranjeras en América Latina marcó la primera cumbre entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Unión Europea (UE), que se realizó este fin de semana en Santiago de Chile, y su discusión reflejó las diferencias que existen sobre la materia entre los gobernantes de esta región.

“Destacamos la importancia de un marco normativo estable y transparente que proporcione seguridad a los inversionistas”, señala la declaración de Santiago aprobada este domingo. El texto oficial del encuentro, sin embargo, también indica que se debe reconocer “el derecho soberano de los Estados a regular”.

La negociación del documento no fue fácil: Bolivia, Cuba, Ecuador,Venezuela y Argentina se opusieron, según informó EFE, a que la declaración incluyera el compromiso de los países latinoamericanos a garantizar certidumbres legales. Las nacionalizaciones y expropiaciones de empresas europeas en Latinoamérica han marcado las relaciones comerciales de las dos regiones en los últimos años.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso,había señalado el sábado que era indispensable contar con reglas establecidas: “No solo decimos en términos muy claros que reiteramos nuestro compromiso de evitar el proteccionismo, sino que también hay referencias para proporcionar seguridad jurídica a los operadores económicos”.

Y me pregunto cómo algún país que aspira a recibir inversiones extranjeras puede hacerlo sin garantizar un marco de certidumbre, de seguridad jurídica. Este marco está constituido por un Derecho interno estable, por el respeto a los tratados internacionales y por la tutela judicial efectiva. Evidentemente, cada Estado mantiene la potestad de regular su mercado, pero ésta no es una potestad “soberana”, en primer lugar, porque los Estados limitan su soberanía por los Tratados bilaterales o multilaterales que han firmado; en segundo lugar, porque las normas no pueden ser graciosamente alteradas ni por el poder legislativo ni por el ejecutivo. Cumplir y hacer cumplir las leyes es lo que ha de hacer  un buen gobierno, lo que incluye evitar los abusos de cualquier operador económico, incluidas las empresas multinacionales. ¡En y desde el Derecho! La arbitrariedad es injustificable, a la par que ética y jurídicamente reprochable, por partida doble,  si la “regulación” se aprovecha para beneficiar a parientes y amigos. Las reservas a la declaración de Santiago de Bolivia, Cuba, Ecuador, Venezuela y Argentina son una manifestación de nacionalismo.