Xavier Trias no es inglés

DANIEL ARASA
LA VANGUARDIA, 24.09.13

El alcalde Xavier Trias es un gentleman. Atento, cordial, dialogante, respetuoso, amigo de sus amigos. Tiene un aire inglés, con formas suaves, sin estridencias. Estas últimas semanas, sin embargo, algo ha chirriado en la Casa Gran. Gran Bretaña se aleja.

Ningún alcalde inglés hubiera retirado de la fachada del Ayuntamiento la placa de la Constitución de 1837. Ni Franco ni Primo de Rivera, con sus respectivas dictaduras nada constitucionales, cometieron tal torpeza. Una gratuita decisión ideológica dirigida a abofetear la historia. Los ingleses conservan las huellas de la historia, aunque no coincidan con sus criterios.

Mayor difusión ha tenido la antológica metedura de pata de Isabel: vetar el rodaje de secuencias de esta serie televisiva que cada semana siguen millones de personas, comentada en amplios círculos ciudadanos y medios de comunicación, que aceptan televisiones extranjeras. Aducir para tal rechazo que podía mezclarse realidad y ficción causa risa hasta en las tumbas de los indios que se trajo consigo Colón a la vuelta de las primeras islas de América.

De nuevo la ideología cerrada. En este caso, millones de personas han conocido que en Barcelona impera la censura, nos hemos colgado la medalla de la intolerancia como palpable demostración de que se desea una Catalunya ensimismada, dispuesta a negar la realidad de la historia, incluso hechos que engrandecen la ciudad de Barcelona si en algún aspecto son ajenos a determinados parámetros.

Resulta difícil entender que alguien no se dé cuenta de que el descubrimiento de América fue uno de los hechos más relevantes de la historia de la humanidad, y que Colón y los reyes Isabel y Fernando fueron importantes. Que, aunque fuere por casualidad, la vinculación que tuvo Barcelona con el descubrimiento de América tiene más trascendencia que las acciones de algunos supuestos héroes locales. Hace pocos días, en la Casa de Colón de Valladolid, tuve ocasión de comprobarlo.

He leído que el alcalde no hubiera prohibido tal filmación de Isabel si de él hubiera dependido. Si el responsable fue algún funcionario, concejal o responsable de museo que actuaron por su cuenta, es de suponer que en los próximos días rodará su cabeza o que por iniciativa propia presentará la dimisión. De seguir todo igual el alcalde de Barcelona asume la decisión con el consiguiente desprestigio.

Tampoco olvidar la gran bandera catalana colocada en el Born. Nos alegra ver ondear al viento una gran bandera catalana. Sólo una pequeña pega y reflexión. Que quienes la ponen son los mismos que ironizaban y acusaban de pueblerinos a quienes pusieron una macrobandera española en la plaza de Colón de Madrid.