En La Vanguardia de ayer, el artículo de Eusebio Val y Henrique Cymerman relata que el primer ministro Benjamín Netanyahu obsequió al papa Francisco un libro sobre los orígenes de la Inquisición española y una menorá, el candelabro judío de siete brazos. La fotografía muestra a los dos personajes y a la supuesta menorá, sólo que lo que contempla el lector es un candelabro… ¡de nueve brazos! No nos hallamos, pues, ante una menorá, propiamente, sino ante una januquiá. Y si los autores querían referirse con el término menorá a cualquier lámpara, al menos deberían haberse fijado en sus nueve brazos.