La revista IMPUESTOS, 2014, número 2, publicó un artículo de Joan-Francesc Pont. En él, analizaba la exención del incremento de patrimonio (o ganancia de capital) eventualmente obtenido en la enajenación de la vivienda habitual cuando el importe percibido se reinvierta total o parcialmente en una vivienda que venga a substituir a la anterior, una institución que él considera permanente en el IRPF desde la reforma de Fernández Ordóñez de 1978. Al autor le preocupaba, sobre todo, la praxis administrativa restrictiva seguida en el tema por la Agencia Tributaria, vulnerando cualquier interpretación razonable de la norma. Ahora, la resolución del Tribunal Económico-Administrativo Central de 11 de septiembre de 2014, dictada para unificación de criterio ha venido a otorgar toda la razón a la tesis defendida por Joan-Francesc Pont, señalando que “no es preciso que los fondos obtenidos por la transmisión de la primera vivienda habitual sean directa, material y específicamente los mismos que los empleados para satisfacer el pago de la nueva, por lo que no debe distinguirse entre que el importe invertido en la nueva vivienda estuviese a disposición del obligado tributario con anterioridad a la transmisión de la antigua o hubiese sido obtenido por causa de esa transmisión”.