Los profesores Joan-Francesc Pont, Maria Dolors Torregrosa Carné y Joan-Carles Bailach, han dirigido las tres ponencias que en la intensa jornada sabatina del 17 de enero de 2015 se han dedicado al estudio, a la vez hermenéutico y crítico, de la reforma fiscal de 2014, que ha entrado en vigor, en su práctica totalidad, desde el 1 de enero. La concepción de la reforma no ha sido fácil desde su origen en el llamado Informe Lagares hasta la publicación de los textos en el Boletín Oficial del Estado, tras un proceso complejo de prueba-error y de diálogo entre los distintos grupos de interés y la Administración. Aunque ello suele ocurrir en materia tributaria, no deja de ser relevante el papel central que la Dirección General de Tributos ha tenido en la formulación de los nuevos textos legislativos.

El Impuesto sobre Sociedades ha visto la aparición de una Ley completamente nueva que ha venido a substituir al Texto Refundido. Acaba así la era que se inició con la Ley 43/1995, de 27 de diciembre, cuya principal característica fue la de referir la definición de la Base imponible al resultado contable. La reforma aumenta la distancia entre Base imponible y resultado contable, por ejemplo al suprimir, prácticamente, la deducibilidad del deterioro de bienes y derechos, recuperando el protagonismo de la Ley en materia de este elemento estructural del tributo. Nada que decir, por tanto, desde la óptica doctrinal, aunque no ha de olvidarse la mentalidad recaudatoria que ha guiado estas medidas. Se destaca el protagonismo del nuevo tipo general del 25 por 100, sin perjuicio de la pervivencia de algunos tipos incrementados o reducidos.

La reforma del Impuesto sobre el Valor Añadido ha sido de carácter parcial y se ha referido a algunas cuestiones objeto de polémica doctrinal o práctica, sobre todo las que habían hallado nuevos criterios en el Derecho de la Unión Europea. Entre otras medidas, se redefine el ámbito de la no sujeción, se reconoce la exención de los servicios de atención a niños en los centros docentes durante el comedor escolar y otros espacios no lectivos, se suprimen ciertas exenciones y se amplía el ámbito de la llamada “renuncia a la exención” en las operaciones inmobiliarias. De otro lado por influjo de la sentencia del TJUE de 14 de marzo de 2014 se regula de nuevo el régimen de las subvenciones en el IVA y se regula la rectificación de cuotas repercutidas, lo que afecta a la devolución de ingresos indebidos. Entre los temas de impacto sobre el público, se reduce el ámbito de aplicación del tipo reducido en los medicamentos, aunque las flores ornamentales recuperan el tipo del 10 por 100.

La reforma del IRPF se explica también en muchas de las cuestiones tratadas por el deseo de incrementar la recaudación. Se suprimen así muchas medidas de protección a los sectores más débiles de la sociedad, se introducen límites o se reducen reducciones de la base. Se incorporan un conjunto de medidas para proteger a las rentas inferiores a 14.000 €, más estéticas que reales, pues en esta franja ya la tributación era casi inexistente. Se somete a tributación el reparto de prima de emisión, una medida mercantilmente inexplicable.