Cuando nací, en casa estaban suscritos a LA VANGUARDIA. Llevo, por tanto, 59 años de suscriptor-hijo o de suscriptor titular. Aprendí una buena parte de mi castellano con ella. Por eso me duele observar en la edición de ayer:

  • La corrupción deja a Marbella con las tasas más altas de España (portada).
  • Las declaraciones revelan que el ‘premier’ recibió un regalo de su madre de 200.000 libras libres de tasas (página 4).
  • En la renta de 2011, tuvo que abonar más tasas (página 4).

En realidad, en la primera frase, las tasas deberían ser tributos, dado que el artículo se refiere al conjunto de la fiscalidad municipal y no a la especie concreta de las tasas. En la segunda y en la tercera, el término correcto sería impuestos. ¿Libras libres? Mejor, Libras exentas La definición de tasa del Diccionario de la RAE coincide con su concepto jurídico. Impecable. Las tasas de los dos artículos citados quizás son una mala traducción del inglés taxes. Injustificable.

Y “regalo de su madre” es también una traducción de “gift”, pero nadie usaría aquí esta expresión, sino la jurídicamente correcta de “donación”.