Ha muerto Carlos Jorro Vilaseca. En Peñíscola, el lugar que amaba, el 26 de agosto del 2017. Acompañado de su pareja eviterna, Ramón, heroicamente a su lado en los últimos años de su enfermedad. Abogado del Gremio de Garajes durante décadas, trabajó junto a  mi padre durante casi toda su vida profesional. Hombre de trato cordial siempre, jamás le vi en otra disposición que no fuera la de echar una mano a quien lo necesitara. Hoy se celebra a las 20 horas  una misa funeral, en la iglesia Santuario de San Antonio de Padua padres Franciscanos (calle Santaló, 80 de Barcelona). Sit tibi terra levis.

 

El Templo, prácticamente, lleno. Amigos y compañeros de Carlos. El Gremio de Garajes. La Asociación de Estaciones de Servicio. Las palabras finales de una amiga. Elogio de la amistad y del amor. Una Iglesia cristiana en el mejor sentido del término. Pienso en Lluis Vila, OFM. En la calle, llueve.

 

Anuncis